Un operativo conjunto entre el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Marina, la Policía Estatal y la Fiscalía General de la República (FGR) logró desmantelar una célula criminal en Papantla, Veracruz, que presuntamente fabricaba artefactos explosivos. La acción, ejecutada la noche del 17 de marzo, permitió el aseguramiento de diversos materiales utilizados para la elaboración de explosivos caseros, lo que representa un duro golpe al crimen organizado en la región norte del estado.
El cateo, producto de labores de inteligencia y seguimiento, derivó en el aseguramiento de un inmueble y una amplia variedad de objetos, entre los que destacan una impresora 3D, una báscula digital, baterías, tubos metálicos, pólvora, mechas, un dron y filamentos para impresión. Estos elementos apuntan a la fabricación de explosivos con tecnología sofisticada, lo que podría estar relacionado con recientes ataques en la zona.
La presencia de dispositivos como detectores térmicos, adaptadores para baterías y un CPU sugiere el desarrollo de métodos avanzados para la construcción de artefactos de alto riesgo, un indicio del nivel de especialización que han alcanzado estas células delictivas.
Un golpe estratégico contra el crimen
Este operativo representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado en Veracruz, una entidad que en los últimos años ha sido escenario de violencia ligada a grupos delictivos. La coordinación entre fuerzas de seguridad federales y estatales demuestra la capacidad operativa del gobierno para neutralizar amenazas que ponen en riesgo la estabilidad de las comunidades.
Sin embargo, el hallazgo de este laboratorio clandestino deja en evidencia el acceso que tienen estas organizaciones a tecnología y materiales peligrosos, lo que obliga a reforzar las estrategias de inteligencia y control de insumos que pueden ser utilizados con fines ilícitos.
Los materiales incautados han sido puestos a disposición de las autoridades correspondientes para determinar su procedencia y posibles vínculos con otros hechos delictivos. Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas en el operativo ni sobre el impacto que este hallazgo tendrá en la estructura criminal desarticulada.
El Ejército Mexicano y la Guardia Nacional han reafirmado su compromiso de continuar con operativos de alto impacto para garantizar la seguridad de la ciudadanía y frenar la expansión de células criminales en el estado.
En contexto
En las últimas semanas, los municipios veracruzanos de Papantla y Poza Rica han sido escenario de alarmantes incidentes relacionados con artefactos explosivos ocultos en supuestos regalos, generando preocupación entre la población y las autoridades locales.
El 5 de marzo, en Papantla, una mujer que realizaba labores de limpieza en un templo cercano al monumento ‘Encuentro de Dos Mundos’ sufrió la amputación de su mano izquierda y quemaduras en rostro y abdomen al abrir un paquete que contenía un supuesto perfume que resultó ser un explosivo.
Días después, el 8 de marzo, un joven de 25 años, identificado como Jesús Salvador G. J., recibió en su domicilio un regalo de una mujer desconocida. Al intentar utilizar el perfume contenido en el paquete, este explotó, causándole heridas severas y la pérdida parcial de su mano derecha.
La situación se intensificó el 10 de marzo en Poza Rica, donde vecinos de la colonia Manuel Ávila Camacho alertaron a las autoridades sobre la presencia de una botella con cables saliendo de su interior, cubierta con papel y cinta, que resultó ser un artefacto explosivo de fabricación casera.
Ante estos hechos, el Ayuntamiento de Papantla emitió una alerta a la población para evitar aceptar regalos de desconocidos y extremar precauciones.
El 13 de marzo, la Fiscalía General del Estado de Veracruz informó sobre la detención en flagrancia de tres personas —dos hombres y una mujer— acusadas de fabricar y distribuir estos artefactos explosivos camuflados como perfumes. Durante la detención, se aseguraron materiales utilizados para la fabricación de estos dispositivos.
Estos incidentes han generado una atmósfera de temor en la región, llevando a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad y a la ciudadanía a mantenerse alerta ante la posibilidad de recibir paquetes sospechosos.






