Álamo, Ver.— Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, pertenecientes a la unidad antimotines, asumieron este lunes el control de la caseta del puente José López Portillo, lo que provocó el cierre total de la vialidad.

La intervención ocurrió después de que, desde el pasado viernes, habitantes de diversas comunidades retiraran los señalamientos oficiales y permitieran nuevamente el paso vehicular, pese al riesgo estructural que presenta el puente, el cual permanece fracturado. La acción de los pobladores encendió las alertas de autoridades y cuerpos de emergencia, quienes advirtieron el peligro que implicaba circular sobre la estructura dañada.

Información extraoficial señala que las autoridades estatales habrían determinado mantener el cierre de manera indefinida en tanto se realizan las evaluaciones técnicas correspondientes y se establecen las medidas necesarias para prevenir accidentes.

Aunque no se ha emitido un comunicado oficial, trascendió que la presencia policial continuará en la zona hasta nuevo aviso. En tanto, los habitantes deberán utilizar rutas alternas para sus traslados diarios.